domingo, 6 de abril de 2008

Literatura y algo más...!

-

García Montero, cantautor y poeta, se sentaron a conversar, como amigos que son. Pero ayer lo hicieron ante cerca de mil personas en el Palacio de Carlos V. Durante casi una hora, leyeron sus poemas, hicieron reír al auditorio y charlaron de literatura. Al público le supo a poco, en parte por los más de quince minutos que, inexplicablemente, consumió Tom Martín Benítez con su introducción.
El periodista expresó su admiración por ambos y aseguró que lo de Sabina y García Montero -que se conocieron hace más de treinta años en un bar de Granada- «es más que una colaboración y más que una amistad. Son como hermanos gemelos de diferente madre». «Hay poetas que te cambian la vida -dijo Sabina-. A mí me la cambiaron Vallejo, cierto Neruda, Cernuda y Luis, que me la volvió a cambiar cuando le conocí, porque me sacó de un pozo en el que todavía estoy braceando». En respuesta, el autor de 'Vista cansada' leyó 'Mon frère' ('Mi hermano'), dedicado a este «Baudelaire con guitarra madrileña». «Cuando la literatura se encierra en sí misma, huele a cerrado, se convierte en arqueología, y hay que abrir las ventanas, el aire fresco que casi siempre entra en forma de canción -dijo-. He aprendido a escribir de Garcilaso, pero también de Sabina».


Cuando el intercambio de piropos empezaba a resultar empalagoso, Sabina se mostró encantado de estar en el «Festival Gay» de Granada y provocó las carcajadas del público.Pero siguió alabando a su amigo. El autor del poemario 'Ciento volando de catorce' destacó la importancia de García Montero «en malos tiempos para la lírica», cuando la poesía parecía «condenada al laboratorio». «No habrá años suficientes para agradecerle a Luis que haya devuelto la poesía a la calle y al corazón de todos», dijo.El aludido resaltó que eventos como el de ayer «demuestran que la literatura no es un ejercicio sectario, que los escritores no escriben para otros escritores. Muchos poetas se quejan de que la poesía no ocupa un lugar importante en la vida de la gente. La gente no se ocupa de la poesía si la poesía no se ocupa de la gente y sus problemas».Una espectadora preguntó si se puede escribir versos siendo feliz. «Vivimos en una tradición de queja, de conflicto. En épocas de crisis tiene más prestigio el dolor», dijo el Premio Nacional de Poesía. A su juicio, en un mundo con tanta tragedia como el nuestro «se puede no ser feliz sin renunciar a la alegría y a sentirse dueños del propio destino». La frase dio lugar a que Sabina -miembro de la plataforma de apoyo a Zapatero, con el lema 'Defender la alegría'- y García Montero -que iba en las listas de IU- se lanzaran algunas pullas.

Fuente: Al caer el sol
-

No hay comentarios: